sábado, 20 de junio de 2009

SOCIEDAD DE LA INFORMACIÓN

La Sociedad de Información es una etapa de evolución de la sociedad caracterizado por un conjunto de elementos que orientan la visión del futuro de las sociedades en donde el énfasis está puesto en el conocimiento, el uso de las tecnologías de información, su intercambio, los cuales van a determinar cambios profundos en la vida del individuo y su entorno social, político, económico y cultural. La característica resaltante de la Sociedad de Información es que cada persona, ciudadano u organización no solo dispone de sus propios almacenes de conocimiento sino que también tiene una capacidad ilimitada para acceder a la información generada por los demás y el potencial para convertirse el mismo en generador de información para otros a diferencia de paradigmas tradicionales en los que el acceso a la información estaba restringido o era poco accesible para su obtención.

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SOCIEDAD DE LA INFORMACIÓN

MÓDULO: TRANSFORMACIONES Y DESAFÍOS DE LA EDUCACIÓN TEMA: SOCIEDAD DE LA INFORMACIÓN La Sociedad de Información es una etapa de evolución de la sociedad caracterizado por un conjunto de elementos que orientan la visión del futuro de las sociedades en donde el énfasis está puesto en el conocimiento, el uso de las tecnologías de información, su intercambio, los cuales van a determinar cambios profundos en la vida del individuo y su entorno social, político, económico y cultural. La característica resaltante de la Sociedad de Información es que cada persona, ciudadano u organización no solo dispone de sus propios almacenes de conocimiento sino que también tiene una capacidad ilimitada para acceder a la información generada por los demás y el potencial para convertirse el mismo en generador de información para otros a diferencia de paradigmas tradicionales en los que el acceso a la información estaba restringido o era poco accesible para su obtención. Por lo tanto la Sociedad de Información designa nuevas formas de relación dentro de la economía y sociedad puesto que es una herramienta, un capital que permitirá obtener riqueza en diversos aspectos mientras se le dé el uso correcto. Es evidente que los avances tecnológicos que se vienen produciendo en las últimas décadas están cambiando las formas de vivir y comunicarse, incluso nos están transformando a nosotros mismos. En este mundo globalizado la principal meta consiste en acelerar la instauración de una economía abierta y autorregulada a escala mundial. En consecuencia, los países desarrollados han aplicado políticas para el avance de las infraestructuras que apoyan la implantación de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC). Se han intensificado las estrategias dirigidas a los países emergentes para que dejen vía libre a la inversión de las grandes corporaciones de telecomunicaciones, producción de contenidos e informática, en busca de nuevos mercados para difundir a escala global su producción. Todo esto significa que están cambiando las formas de acceso, utilización y difusión de la información y las modalidades de comunicación a escala planetaria. Esta realidad favorece mayores desequilibrios económicos, sociales y tecnológicos llamada “brecha digital”, que marca la desigualdad norte – sur, la brecha que existe entre los países desarrollados y los países con economías emergentes. Con la difusión de la informática ha comenzado una nueva revolución tecnológica. El eje de este proceso es la creación de aparatos que generan y retro-alimentan la información con finalidades productivas. Los nuevos instrumentos permiten el procesamiento de datos útiles para el trabajo humano, que potencian el conocimiento. El desarrollo de una tecnología para sistematizar, integrar y organizar el uso económico de la información. La nueva rama industrial de "alta tecnología" o informática ha surgido para la fabricación de los nuevos artefactos. Se sustenta en la revolución microelectrónica, que ha creado los componentes miniaturizados de transmisión eléctrica (semiconductores o "chips"), que permiten acelerar el procesamiento de la información. Incluye desde la fabricación de los "chips" hasta el desarrollo de los elementos físicos (hardware) y lógicos (software) de las máquinas universales (computadoras), que transmiten, combinan, almacenan o auto-modifican la información en función de los resultados buscados. Las telecomunicaciones son el otro pilar de "alta tecnología" desde su "confluencia digital" con la microelectrónica. Los avances centrales en este campo han sido la conversión al formato digital de distintas modalidades de la información (textos, sonido, imágenes) y el espectacular incremento de la capacidad de transmisión logrado con la introducción de la fibra óptica. De este desarrollo emergen las redes de Internet. Las nuevas tecnologías de la información aportan los instrumentos para el desarrollo de otras transformaciones de envergadura, como la biotecnología. Facilitan además, el uso de nuevos materiales (plásticos, cerámicos, especiales) e impulsan los grandes cambios en los dos polos del progreso industrial: la generación de energía y la acción de las máquinas-herramientas. La informática permite renovar el diseño, la producción y la comercialización de las mercancías y moderniza radicalmente los instrumentos y los procesos de trabajo. Con la microelectrónica se introdujeron los métodos de control numérico (simples, computados, directos) en las máquinas herramientas (MHCN) y se impulsó el diseño por imágenes (CAD). Luego se desenvolvieron formas integradas de fabricación computarizada (CIM), modalidades de diseño y fabricación directa (CAD-CAM) y sistemas flexibles de producción (FMS). La informática introduce la flexibilidad técnica y la diversificación en la industria y alienta la reducción de los tiempos muertos y la programabilidad de la producción. La innovación informática ha sido notablemente incorporada a las comunicaciones, que incide en la transformación de los instrumentos de trabajo y en los métodos de gestión. La influencia de las nuevas tecnologías de la información se ha vuelto perceptible en la vida cotidiana, especialmente desde la universalización del uso de pequeñas computadoras a la aparición de una amplia gama de nuevos bienes de consumo informatizados que ha reforzado este impacto. Un cambio en la estructura de la demanda se va conformando a medida que la PC hogareña, el fax, la telefonía celular o los video-juegos, procesador de textos, graficadores, editor de ecuaciones, calculadoras, scanner, video, televisión satelital, grabadoras, impresoras, micrófonos, videocámaras, mp3, mp4, Sonido digital, Internet, las tecnologías multimedia (CD-Rom, DVD, etc),programas multimedia, software educativos, tarjetas de crédito, sistemas de memorización, almacenamiento y procesamiento. Todos estos productos tecnológicos modifican nuestra vida diaria como así también nuestro trabajo en educación, nuestra forma de relacionarnos y comunicarnos, capacitarnos. Los sistemas tecno-comunicaciones interactivos existentes transforman las coordenadas clásicas del espacio y el tiempo y por ende, las dimensiones de la vida humana en relación. El espacio es de flujos y el tiempo es atemporal (Castells, 1997) que trasciende e incluye la variedad representacional de lenguajes y soportes que históricamente se conocen. Estos contextos inéditos que se caracterizan por interacciones mediadas por las TICs imprimen marcos de pensamiento, sentimiento y acción diferentes a los habituales que caracterizaron a las generaciones anteriores. Se trata de tiempos de alta complejidad multimedia y lectura hipertextual, de realización en red de multitareas (o tareas simultaneas) veloces y urgentes, donde se prefiere probar y hacer mas antes que reflexionar y planear, a través de los nuevos dispositivos móviles de comunicación. La rapidez con que los cambios se producen llena de asombro, y origina fenómenos desconocidos como que la innovación vaya por delante de la producción y los diferentes productos tecnológicos no puedan guardarse por mucho tiempo, ya que su obsolescencia será inmediata. Ese es, precisamente, uno de los rasgos distintivos de la revolución tecnológica, la aplicación inmediata de las innovaciones. La revolución tecnológica está determinada por una enorme capacidad para procesar y transmitir información a una velocidad creciente, con un coste decreciente, y la posibilidad de distribuirla a través de redes que se extienden por todo el mundo. Las consecuencias de este fenómeno saltan a la vista, reflejándose en la uniformidad de modos, hábitos y costumbres. Es el resultado de la distribución universal de imágenes, más o menos estandarizadas, y su impacto en civilizaciones y sociedades de costumbres muy diversas. Las nuevas tecnologías de la información y las comunicaciones (TIC) posibilitan la construcción de un nuevo espacio-tiempo social, en el que puede desarrollarse la sociedad de la información, porque las TIC no sólo transforman el espacio-tiempo global, sino también los ámbitos locales y domésticos. Para algunos las consecuencias de vivir en un mundo intercomunicado, global, se están ya viviendo y se llaman movimientos masivos de población, deterioro irreversible del medio ambiente o amenaza del desempleo a gran escala. Otra de las consecuencias de trascendencia capital y cuyas secuelas también se pueden comprobar fácilmente, es la pérdida de relevancia de los Estados en su concepción tradicional y su paulatina sustitución por organismos supranacionales. El mundo no sólo no ha abandonado la letra seducido por la imagen, muy al contrario, para manejar un ordenador se necesita saber leer y escribir. La nueva tecnología electrónica admite riesgos como la soledad o el requisito de poseer la capacidad de discernir entre lo accesorio y lo sustancial, una nueva capacidad de abstracción. Estas nuevas capacidades requeridas exigen, una vez más, repensar el modelo de educación: se precisan nuevas competencias que permitan gestionar la abstracción o diferenciar lo real de lo virtual, cualidades, en definitiva, que capaciten a las nuevas generaciones y no condenen a los individuos a ser "indigentes digitales" o "analfabetos tecnológicos". Se necesita una nueva forma de destreza crítica, una facultad todavía desconocida para seleccionar la información brevemente, con un nuevo sentido común. Lo que se necesita es una nueva forma de educación. Es importante aceptar -y contribuir a difundir por medio de la enseñanza- el modelo emergente de vía única de acceso a una información mediatizada por demás, o, por el contrario, reivindicar el desarrollo de un modelo informacional realmente plural, tanto en sus orígenes como en sus contenidos y medios de acceso: tecnodiversidad para la diversidad cultural. Debería ser evidente que la alternativa no es la del rechazo del conocimiento de las tecnologías de la información, pero tampoco la aceptación sumisa y acrítica de la obligada necesidad de tal conocimiento como único medio admitido de participación. En una entrevista, Castells hacía referencia a Internet, como posible factor de exclusión. "El factor de exclusión más importante es y será el acceso al trabajo y a la carrera profesional, y antes el nivel educativo, porque sin educación la tecnología no sirve para nada…” BIBLIOGRAFÍA • Manuel Castells; La era de la información (1997); Tomo I, Economía, Sociedad y Cultura; Capítulo 1: "La revolución de la tecnología de la información". • Manuel Castells; La era de la información (1997; Tomo I, Economía, Sociedad y Cultura, Prólogo: "La red y yo". • Levis, Diego; Cumbre Mundial de la Sociedad de la Información (2004): "Modelo para armar” en Signo y Pensamiento nº 44, Bogotá. • Juan de Pablo Pons (2008) Algunas reflexiones sobre las tecnologías digitales y su impacto social y educativo [01-03-2008] en Quaderns Digitals De cómo la tecnología no logra integrarse en la escuela a menos que…. cambie la escuela . Begoña Gros 2004, Jornadas Espiral, Barcelona • Crovi, Dealia (2004) Educar en la red. Nuevas tecnologías y procesos educativos en la sociedad de la información. Portal de Comunicación INCOM/UAB